Convoca jurados que representen diversidad racial, territorial, lingüística, de género y experiencia. Selecciona también receptoras previas y agentes culturales emergentes. Publica biografías accesibles y racionales de selección. Invita observadoras comunitarias sin voto para fortalecer transparencia, aprendizaje y vínculo entre quienes aplican y quienes evalúan.
Comparte criterios, matrices de puntaje, actas resumidas y estadísticas desagregadas sin exponer datos sensibles. Ofrece devoluciones útiles, con sugerencias concretas para mejorar futuras postulaciones. Esta claridad reduce rumores, identifica sesgos sistémicos y enseña a la comunidad cómo se toman decisiones responsables en fondos pequeños.